Serie «¿Qué es…?»

Términos habituales que te ayudarán a entender tus prestaciones.

El coseguro puede ayudarte a reducir tus gastos médicos, ya que comparte con tu aseguradora la responsabilidad financiera de los gastos que debes pagar de tu bolsillo. Una vez que hayas alcanzado tu franquicia, el coste restante se reparte entre tú y tu seguro.

Los detalles exactos sobre los gastos que cuentan para el límite máximo de gastos de bolsillo pueden variar según tu plan de salud, por lo que es importante leer la letra pequeña. Por lo general, el límite máximo de gastos de bolsillo incluye diversos gastos incurridos durante el año de la póliza, como franquicias, copagos y coseguros. Sin embargo, algunos planes no contabilizan todos tus copagos, franquicias, coseguros u otros gastos a efectos de este límite.

La prima es la cantidad que pagas cada mes por el seguro médico. A diferencia de otros gastos del seguro médico, sigues pagando la prima incluso después de haber alcanzado el deducible.

Es fundamental comprender qué se considera un «hecho que da derecho a cambios» para mantener una cobertura adecuada de las prestaciones. Anime a sus empleados a comunicar sin demora cualquier cambio significativo en su situación personal, a fin de garantizar que sus prestaciones se ajusten a sus necesidades actuales. Por lo general, los empleados disponen de 30 días a partir de la fecha del hecho que da derecho a cambios para solicitar modificaciones.

Es importante revisar tus prestaciones y asegurarte de que entiendes bien en qué consisten, pero los términos utilizados no siempre son muy claros.

¿Te preguntas por qué tienes que pagar antes de que el seguro comience a cubrir los gastos? ¡Eso es tu franquicia! La atención preventiva rutinaria, como los chequeos anuales y las vacunas, puede estar cubierta por el seguro sin necesidad de alcanzar primero el importe de la franquicia. No todos los gastos sanitarios cuentan para la franquicia. Es posible que los gastos sanitarios fuera de la red o no aprobados por el plan de salud no cuenten para el total.

Si se combina la atención preventiva con un estilo de vida saludable en general, se pueden aumentar considerablemente las posibilidades de evitar, desde el principio, las enfermedades crónicas. Ten en cuenta los siguientes consejos para llevar a cabo una atención preventiva: programa una revisión médica general; haz ejercicio con regularidad; sigue una dieta equilibrada; evita el consumo excesivo de alcohol y tabaco; asegúrate de tener al día las vacunas; hazte las pruebas de detección según lo recomendado

La autorización previa no pretende ser un obstáculo para la atención sanitaria. Las compañías de seguros exigen la autorización previa para garantizar que el tratamiento sea médicamente necesario, que se hayan barajado opciones más seguras o eficaces, que los costes sean razonables y que la atención se ajuste a las normas de cobertura de su plan de salud.